`Soñando un lugar´ plantea la vuelta al pueblo frente a la despoblación y es una puerta abierta al mundo rural. Se trata de un viaje sensorial que narra el cambio que supone para una niña de seis meses y sus padres trasladarse de Madrid a un pueblo que se encuentra al borde de la desaparición. La vida irrumpe en este lugar y lo que ocurre entre los nuevos vecinos y las gentes que ya lo habitaban es emocionante.
Se trata del primer largometraje del director Alfonso Kint y está realizado con material extraído de su propia experiencia vital. Tras la proyección, tuvo lugar un interesante debate en el que participó tanto el director como la protagonista de la película, Lucía Camón. Ambos han creado el proyecto artístico Pueblos en Arte en Torralba de Ribota (Zaragoza). Como explicó la técnica responsable del proyecto Concilia, Olga Brosed, mediante esta iniciativa se persigue “dar a conocer que hay otra vida posible más allá de las ciudades y dar una visión optimista al fenómeno de la despoblación”.
`Soñando un lugar´ da un giro optimista al fenómeno de la despoblación, tratándolo en un tono fresco y desenfadado. Los personajes que desfilan por las imágenes de este documental nos muestran con naturalidad su sonrisa, sus preocupaciones y sus sueños. La película habla del desarraigo, del arte como motor de crecimiento, de tener en cuenta a las personas mayores, de las dificultades de emprender y arriesgar, de los retos, los miedos o la superación humana, entre otros temas. Plantea valores como la autosuficiencia frente al consumismo, las etapas de la vida y el arte como motor de crecimiento.
Todos estos asuntos se pusieron encima de la mesa durante el debate generado en torno a este trabajo autobiográfico grabado entre los años 2011 y 2017, que reunió en el Cine Teatro El Molino de Sariñena a unas 100 personas en un acto organizado por el proyecto Concilia. Durante el debate, Alfonso Kint y Lucía Camón también hablaron de Pueblos en arte, la plataforma cultural que han creado y que pretende acercar el arte de la ciudad al pueblo y también acercar los pueblos a los artistas. Desde dicha plataforma realizan talleres, actividades culturales y residencias artísticas. Un movimiento que está dinamizando la localidad, donde ya se han vendido siete casas habitadas por gente joven y una iniciativa que “genera ilusión hacia un futuro diferente”.