Un objetivo principal de la PAC consiste en fomentar el conocimiento, la innovación y la digitalización en la agricultura y las zonas rurales. Aragón destina 35,9 millones de euros (6,2 % del presupuesto) para conectar a investigadores, agricultores y empresas en torno a proyectos que resuelvan problemas reales en el territorio.
La principal herramienta son los Grupos Operativos de Innovación (GOI), que desarrollan soluciones aplicadas en ámbitos como el uso eficiente del agua, la mejora genética, el control biológico de plagas o la valorización de residuos agrarios. También se promueve el asesoramiento técnico, la formación continua y la extensión agraria digital.
Desde 2016, Aragón ha llevado a cabo decenas de proyectos de este tipo, consolidando una red regional de innovación agroalimentaria con fuerte implicación de centros como el CITA o la Universidad de Zaragoza. Este enfoque no solo mejora la rentabilidad, sino que convierte al sector primario en una fuente de conocimiento útil para la transición ecológica y tecnológica.


