Aragón ha puesto en marcha un instrumento financiero innovador para facilitar la incorporación de jóvenes al campo y la modernización de explotaciones y regadíos. A través de este mecanismo, se garantiza la financiación de la parte de la inversión que no cubre la subvención pública.
La medida pretende derribar una de las principales barreras a las que se enfrentan los nuevos agricultores: el acceso a crédito. Con una edad media del sector agrario superior a los 61 años, favorecer el relevo generacional es prioritario. Este nuevo sistema ofrece además una estructura más flexible y adaptada a las necesidades reales del agricultor.
Según un informe de la agenda 2030, uno de cada diez agricultores en España tiene menos de 40 años. Por eso, medidas como esta resultan urgentes para dinamizar el sector rural, impulsar la innovación y garantizar una actividad agraria viva y profesionalizada en todo el territorio aragonés.


