En el periodo 2023-2027, los productos amparados por regímenes de calidad diferenciada (como DOP, IGP o producción ecológica) contarán con un 54% más de presupuesto para su promoción. El objetivo es reforzar el valor añadido de estos alimentos y ampliar su posicionamiento tanto en mercados nacionales como internacionales.
La apuesta por estos productos responde a la creciente demanda de los consumidores por alimentos con origen garantizado, trazabilidad y atributos singulares. Aragón cuenta con más de 20 figuras de calidad reconocidas, entre las que destacan el Jamón de Teruel, el Melocotón de Calanda o el Ternasco de Aragón.
Además de mejorar la renta de los productores, estos sellos actúan como una herramienta de desarrollo rural, fijando población en el territorio y generando empleo indirecto. Según un informe del Ministerio de Agricultura, los productos con DOP/IGP aumentan su precio medio en un 20% respecto a los convencionales, lo que los convierte en un motor económico clave.


