En Reportaje 2023 - 2027

El Centro de Selección y Reproducción Animal de Aragón (CENSYRA) trabaja desde hace décadas para conservar la diversidad genética de las razas autóctonas y apoyar su viabilidad de las explotaciones ganaderas.

La mejora genética y la conservación de las razas autóctonas constituyen algunos de los pilares sobre los que se asienta la ganadería del futuro de nuestro territorio. En Aragón, buena parte de ese trabajo se desarrolla desde el Centro de Selección y Reproducción Animal (CENSYRA), integrado en el Centro de Transferencia Agroalimentaria (CTA) de Gobierno de Aragón.

Desde sus instalaciones de Movera, el CENSYRA colabora estrechamente con las asociaciones de criadores, gestiona el Banco Autonómico de Germoplasma Animal y desarrolla programas de mejora genética que contribuyen a preservar el patrimonio ganadero aragonés y la viabilidad de las explotaciones.

De la inseminación artificial a la conservación de las razas autóctonas

La historia del CENSYRA se remonta a la década de 1970, cuando el Ministerio de Agricultura creó una red de centros nacionales especializados en selección y reproducción animal para impulsar la mejora genética de la cabaña ganadera española.

El centro de Movera nació especializado en el vacuno lechero, y durante años distribuyó dosis seminales a explotaciones de buena parte del norte peninsular. Sin embargo, la evolución del sector privado hizo que el centro redefiniera progresivamente su misión.

Como explica Ignacio Morato, veterinario del CENSYRA, «el centro orientó su trabajo hacia las razas autóctonas de Aragón. Primero comenzó con la raza pirenaica y la parda de montaña, más adelante incorporó la serrana de Teruel y, posteriormente, amplió su actividad al ganado ovino».

Actualmente, el CENSYRA trabaja con las principales asociaciones de razas bovinas y ovinas de Aragón, apoyando tanto los programas de mejora genética como las actuaciones destinadas a conservar aquellas razas que cuentan con censos más reducidos o en peligro de extinción.

Ignacio Morato, veterinario del CENSYRA

Un apoyo adaptado a las necesidades de cada raza

La actividad del CENSYRA combina el trabajo técnico desarrollado en sus instalaciones con una intensa colaboración con las asociaciones ganaderas.

Además de gestionar las ayudas destinadas a las razas autóctonas contempladas en el PEPAC y otras líneas de apoyo del Ministerio de Agricultura, el centro participa directamente en el diseño y desarrollo de los programas de cría.

Según explica Morato, «dependiendo del número de animales de cada raza, algunas asociaciones pueden desarrollar programas de selección genética, mientras que otras deben centrarse principalmente en la conservación, porque disponen de censos muy reducidos. Nuestro trabajo consiste en adaptar el apoyo a las necesidades de cada una.»

Durante 2026, el Área de Ganadería gestiona ayudas destinadas a quince asociaciones de razas autóctonas, además de otras nueve correspondientes a razas en peligro de extinción, contribuyendo al mantenimiento de los libros genealógicos.

Mejorar la genética para aumentar la rentabilidad

Uno de los trabajos más conocidos del CENSYRA son las pruebas de testaje que permiten seleccionar los mejores reproductores.

Las asociaciones identifican los animales jóvenes con mayor potencial genético y los trasladan al centro, donde permanecen varios meses sometidos a un exhaustivo seguimiento.

«Durante varios meses controlamos su crecimiento, su alimentación y distintos parámetros productivos. Con esos datos se determina cuáles reúnen las mejores condiciones para convertirse en futuros sementales y difundir su genética mediante inseminación artificial en las explotaciones ganaderas de Aragón», explica Morato.

Solo durante 2025 se elaboraron miles de dosis seminales destinadas a programas de mejora genética de razas como la Rasa Aragonesa, la Ojinegra de Teruel, la Roya Bilbilitana o la Parda de Montaña, una actividad que continúa incrementándose durante 2026.

El banco de germoplasma: un seguro para el futuro

Otra de las funciones estratégicas del CENSYRA es la conservación del patrimonio genético de las razas autóctonas mediante el Banco Autonómico de Germoplasma Animal.

En sus instalaciones se almacenan dosis seminales congeladas en nitrógeno líquido capaces de conservarse durante tiempo indefinido.

Tal y como señala Ignacio Morato, «esto garantiza que, si en el futuro una raza desapareciera o se produjera una emergencia sanitaria, ese material genético seguiría estando disponible para facilitar su recuperación.»

Para asegurar esa protección, las recomendaciones nacionales e internacionales establecen que el material genético debe conservarse duplicado.

«Las dosis seminales se conservan tanto en el Banco Nacional como en el banco autonómico de Aragón. Si ocurriera cualquier incidente en uno de ellos, el patrimonio genético seguiría protegido en el otro.»

Actualmente, algunas razas como la Parda de Montaña, la Pirenaica o la Rasa Aragonesa ya cumplen con los objetivos marcados para asegurar su futuro.

Más allá de la ganadería

La actividad del CENSYRA también se amplías hacia nuevos ámbitos relacionados con la conservación de la biodiversidad.

Uno de los proyectos más recientes se desarrolla junto a la Escuela Politécnica Superior de Huesca para preservar la abeja ibérica.

Según explica Morato, «el banco de germoplasma del CENSYRA conservará semen de zánganos para contribuir a preservar esta población frente a los procesos de hibridación con otras razas europeas.»

Además, el centro mantiene proyectos de colaboración con el CITA, la Universidad de Zaragoza, otras comunidades autónomas como Navarra y redes europeas de bancos de germoplasma animal, reforzando su papel en la conservación de los recursos genéticos ganaderos.

Innovación al servicio de la ganadería aragonesa

El CENSYRA representa uno de los principales instrumentos del Gobierno de Aragón para garantizar el futuro de las razas autóctonas.

Una labor silenciosa y desarrollada en estrecha colaboración con el propio sector, que convierte el conocimiento científico y la experimentación en herramientas útiles para que la ganadería aragonesa afronte con mayores garantías los desafíos del relevo generacional, la sostenibilidad y la adaptación a un mercado cada vez más exigente.


El Centro de Transferencia Agroalimentaria (CTA) del Gobierno de Aragón en el que se integra el CENSYRA gestiona a través de la Dirección General de Desarrollo Rural del Departamento de Agricultura y dentro de su Servicio de Innovación y Transferencia Agroalimentaria un total de 5.949.993 € dentro de las intervenciones 7201 y 62052.

Parte de dicho presupuesto se debe a la aportación del Plan Estratégico de la Política Agraria Común 2023-2027 (PEPAC), que representa la mejora de la productividad y de la competitividad del sistema agroalimentario como base de la economía y de la generación de empleo rural, la gestión sostenible de recursos naturales y la acción por el clima y el desarrollo territorial equilibrado.

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