En el actual contexto del medio rural aragonés —marcado por la necesidad de ganar competitividad, adaptarse al cambio climático y responder a mercados cada vez más exigentes— la cooperación se ha convertido en algo más que una palabra recurrente en los programas públicos. En el PEPAC 2023-2027, cooperar significa sumar conocimiento, experiencia y recursos para que la innovación llegue al campo, a las cooperativas y a la industria agroalimentaria de forma real y útil.
Dentro de esta estrategia, el Gobierno de Aragón ha situado en un lugar central las intervenciones vinculadas a la transferencia de conocimiento y a los proyectos de cooperación, especialmente a través de la Intervención 7161 (Grupos Operativos de la AEI-AGRI) y la Intervención 7201 (Transferencia de conocimiento e información). Dos líneas que, juntas, articulan una de las principales apuestas del PEPAC en Aragón.
Cooperar no es investigar en abstracto: es resolver problemas reales
Los Grupos Operativos representan el modelo más claro de cooperación multiactor: agricultores, ganaderos, cooperativas, empresas tecnológicas, centros de investigación y administración trabajan juntos para dar respuesta a retos concretos del sector. No se trata de investigación teórica, sino de innovación aplicada, con resultados medibles y transferibles.
Así lo resume Juanma Castell, impulsor del proyecto Barilabor, cuando explica cómo una herramienta tradicional puede transformarse gracias a la cooperación y la tecnología: “El arado deja de ser hierro para convertirse en un sensor”.
Su proyecto ejemplifica cómo la cooperación permite que el conocimiento científico y tecnológico se integre directamente en el trabajo diario del agricultor, generando datos útiles para mejorar la gestión del suelo y la toma de decisiones agronómicas. Es una innovación que solo es posible cuando distintos perfiles trabajan juntos bajo un objetivo común.
Transferir conocimiento: poco presupuesto, mucho impacto
Junto a los proyectos de innovación, la transferencia de conocimiento es el otro gran pilar del sistema. Formación, asesoramiento, divulgación técnica y cooperación entre agentes permiten que las innovaciones no se queden en proyectos aislados, sino que se extiendan por el territorio.
Desde la administración autonómica, Ramón Iglesias, jefe del Servicio de Innovación y Transferencia Agroalimentaria del Gobierno de Aragón, pone el acento precisamente en esa capacidad de impacto: “Con no mucho dinero haces una transferencia de conocimiento imprescindible”.
Su reflexión conecta directamente con el diseño del PEPAC: pequeñas y medianas actuaciones que, sumadas, generan un efecto estructural sobre el sector agrario, facilitando que explotaciones de distinto tamaño accedan a conocimiento actualizado y herramientas innovadoras.
Cooperar también es diferenciar y ganar mercado
La cooperación no termina en el campo. También es clave para transformar y comercializar mejor los productos agroalimentarios. En este ámbito, las cooperativas juegan un papel esencial como vertebradoras del territorio y del valor añadido.
Diego Franco, del Grupo Cooperativo Pastores, lo resume desde una perspectiva claramente estratégica: “La diferenciación es la apuesta que tiene que seguir el sector”.
La experiencia de Pastores muestra cómo la cooperación permite desarrollar nuevos productos, abrir canales de comercialización y reforzar la identidad de los alimentos aragoneses. Una línea de trabajo plenamente alineada con el PEPAC, que entiende la innovación no solo como tecnología, sino también como estrategia de mercado.
Una apuesta respaldada por cifras
La importancia de estas intervenciones no se mide solo en testimonios, sino también en datos. Las intervenciones 7161 y 7201 cuentan con un presupuesto conjunto cercano a los 30 millones de euros para el periodo 2023-2027.
Los datos de ejecución reflejan que cerca de 17 millones de euros ya están comprometidos, frente a algo más de 2,2 millones ejecutados, lo que evidencia que buena parte de los proyectos se encuentran en desarrollo y tendrán un recorrido plurianual.
Este elevado nivel de compromiso presupuestario confirma que la cooperación y la transferencia de conocimiento no son medidas accesorias, sino ejes estratégicos del PEPAC en Aragón.
Cooperar como método de política pública
Más allá de proyectos concretos, el PEPAC está consolidando en Aragón una forma de trabajar basada en la cooperación: conectar conocimiento y territorio, innovación y sector productivo, campo y mercado. Un modelo que permite avanzar incluso en contextos de incertidumbre y que refuerza la resiliencia del medio rural.
Las cifras, los proyectos y las voces del sector coinciden en el diagnóstico: cuando se coopera, la innovación deja de ser una excepción y se convierte en sistema. Y ese es, precisamente, uno de los principales logros que el PEPAC está construyendo en Aragón.
Esta pieza informativa enmarca la intervención 7161 “Cooperación de grupos operativos de la Asociación Europea para la Innovación en materia de productividad y sostenibilidad agrícola (AEI agri)”, cuyo presupuesto total para el periodo 2023-2027 es de 14.319.976 €.
El Plan Estratégico de la Política Agraria Común 2023-2027 (PEPAC) representa la mejora de la productividad y de la competitividad del sistema agroalimentario como base de la economía y de la generación de empleo rural, la gestión sostenible de recursos naturales y la acción por el clima y el desarrollo territorial equilibrado.


