En Reportaje 2023 - 2027

Con el despliegue del Plan Estratégico de la Política Agraria Común (PEPAC) 2023–2027, Aragón activa una hoja de ruta ambiciosa para consolidar su medio rural como espacio de sostenibilidad, producción responsable y cohesión territorial. Alrededor de 600 millones de euros se reparten en 29 intervenciones que abordan desde la conservación ambiental hasta la competitividad agraria.

La nueva PAC no se limita a ofrecer apoyo económico a los profesionales del campo. Con el PEPAC, la acción política se transforma en estrategia integral. Así, uno de los pilares más potentes de este planteamiento son las intervenciones concretas que aterrizan en el territorio aragonés con recursos, metas y beneficiarios claros.

Entre las más relevantes se encuentra la apuesta por la biodiversidad: Aragón ha movilizado una destacada partida para proteger la polinización natural con apoyo a la apicultura, conservar hábitats agrarios esenciales para las aves, promover cultivos sostenibles como la esparceta o potenciar la ganadería extensiva como aliada del bienestar animal. Estas intervenciones no solo se alinean con el Pacto Verde Europeo, sino que también devuelven a las prácticas tradicionales su protagonismo en la agricultura del futuro.

Por otro lado, la transición hacia sistemas sostenibles también pasa por el cuidado de los suelos y el ahorro del agua. Se destinarán recursos a mejorar la estructura del terreno, fomentar la agricultura ecológica y modernizar el regadío, avanzando en la implementación de las medidas tangibles y urgentes que exige el cambio climático.

En el ámbito económico, el impulso a la modernización de las explotaciones y la industria agroalimentaria constituye otro eje clave. Desde la incorporación de maquinaria eficiente hasta el apoyo a las DOP o la promoción internacional de productos locales, el PEPAC busca que el campo aragonés sea competitivo sin perder sus raíces. Más de 100 millones de euros irán destinados a transformar, tecnificar y posicionar el sector agroalimentario regional.

También destaca el apoyo a los nuevos agricultores: Aragón moviliza 57,5 millones para facilitar el relevo generacional, así como 55 millones para impulsar estrategias locales a través de los grupos LEADER, quienes adquieren mayor responsabilidad como palanca del cambio social.

El apartado forestal también tiene un peso importante, con inversiones en reforestación, prevención y restauración de daños, así como gestión sostenible del monte. Estas acciones conectan directamente con el objetivo de neutralidad climática y la resiliencia frente a incendios, plagas o sequías.

En conclusión, las intervenciones del PEPAC en Aragón configuran un plan de acción coherente, ambicioso y territorializado. Agricultores, ganaderos, cooperativas, asociaciones y administraciones locales tienen en sus manos herramientas concretas para construir un modelo rural más justo, verde y sostenible. Un campo que no solo produce, sino que cuida, innova y se proyecta hacia el futuro.

Recommended Posts

Escriba lo que desea buscar y pulse ENTER