El Programa de Desarrollo Rural (PDR) se ha consolidado como una auténtica palanca de cambio de la política europea, con un balance “muy positivo” marcado por su alto grado de ejecución y el cumplimiento de objetivos. Así lo ha querido destacar María Canal Fontcuberta, portavoz de la Representación de la Comisión Europea en España, quien sitúa esta herramienta y sus posteriores ediciones en el centro de la estrategia comunitaria para fortalecer el medio rural, y Aragón en particular.
En un mundo tan interconectado y sujeto a tensiones ¿Qué importancia tiene el desarrollo rural dentro de las prioridades de la Unión Europea?
La importancia de las zonas rurales es clave para la Unión: ocupan más del 80% de nuestro territorio y en ellas construye su vida un 30% de la población de la UE.
Su importancia vincula nuestro pasado, presente y futuro. Europa no se entendería sin ellas: custodian nuestras tradiciones y en ellas está la cuna de nuestra cultura. Hoy, desempeñan un papel clave en nuestra seguridad alimentaria y son nuestros mejores activos para avanzar en la gestión sostenible de nuestros recursos naturales y la protección de nuestros paisajes. También contribuyen a nuestro crecimiento económico a través de la agricultura, bioeconomía y turismo.
Además, son laboratorios de innovación. Son pioneras en tener que responder a los desafíos del continente: la necesidad de reforzar nuestra competitividad en contextos inciertos, las dificultades para mantener el Estado de bienestar, el descenso y envejecimiento de la población.
Por ello, la presidenta Von der Leyen ha hecho una apuesta clara para invertir en su puesta en valor y en su futuro en este mandato.
Se cierra un período del que ya pueden sacarse conclusiones. Desde esta perspectiva, ¿qué balance se hace del Plan de Desarrollo Rural del periodo 2014-2020 en Aragón?
El balance del Plan de Desarrollo Rural (en adelante, “PDR”) de Aragón es globalmente muy bueno desde muchos puntos de vista: grado de ejecución, cumplimiento de los objetivos fijados y comunicación que se ha hecho.
Por un lado, el PDR presenta un porcentaje de ejecución financiera de un 99.2%. Es una cifra que lo iguala la media de los PDR’s de España y que supera en 4 décimas la media de los PDR’s en la UE.
Por otro lado, se han alcanzado completamente o incluso superado casi todos los objetivos programados. Entre los objetivos alcanzados podemos destacar, por ejemplo, 278 proyectos de cooperación apoyados, 55 960 participantes en cursos de formación, 2 689 explotaciones con ayudas en inversiones en sus instalaciones (y el 5.1% de ellas con apoyo a la incorporación de jóvenes agricultores).
Hay dos indicadores, sin embargo, donde no se habían alcanzado a finales del año 2024 los objetivos fijados: terreno agrícola comprometido con la reducción de gases de efecto invernadero (GHG) y amoníaco, donde las condiciones no han resultado atractivas y se ha llegado a un 83% del objetivo, y en el número de empresas beneficiarias del apoyo a inversiones (180 empresas de un objetivo de 239), al haber preferido las grandes optar por otras vías de apoyo.
Me gustaría señalar que el impacto positivo del plan va más allá de su ámbito: el PDR se ha ido modulando – gracias a la evaluación continua por parte de la autoridad de gestión- para adaptarse a las necesidades y a las crisis sobrevenidas (COVID, incremento de costes por la guerra de Ucrania). Ha sido un instrumento útil para diseñar un plan estratégico de la PAC (PEPAC) más ajustado y acertado.
Aragón presenta realidades muy diversas dentro de su territorio. ¿Cómo se adapta la política europea a estas diferencias locales? ¿Cómo se contempla esa diversidad en la próxima PAC?
Aragón es la cuarta Comunidad Autónoma en extensión y tiene más de 47.600 km2 de superficie. Su variedad paisajística es extraordinaria: cumbres nevadas con glaciares en el Pirineo, el Sistema Ibérico con la cumbre del Moncayo, la depresión del Ebro, el desierto estepario de los Monegros, los campos de olivos y almendros del Matarraña… El 28% de su superficie forma parte de la Red Natura 2000.
Ya en este ciclo presupuestario, los planes estratégicos de la PAC reconocen la gran diversidad de paisajes agrarios de España, y también dentro de cada Comunidad Autónoma. A través de esos planes, las intervenciones se adaptaron a las características locales.
Y los planes estratégicos han demostrado ser herramientas eficaces para la implementación integrada de políticas, facilitando la cooperación entre gobiernos, partes interesadas y la sociedad civil. Por ello, en la propuesta hecha para el siguiente marco financiero plurianual, ahora mismo en discusión con los colegisladores, habrá una continuación en estas políticas.
En el nuevo ciclo, el apoyo a la agricultura y las zonas rurales se diseñará a través de los nuevos planes de asociación nacionales y regionales, que permitirán seguir adaptando las intervenciones a las características locales. La misma presidenta en sus cartas a los co-legisladores ha aclarado y subrayado la importancia de los actores regionales en este proceso. La nueva propuesta busca también integrar mejor cohesión y el desarrollo social y rural mediante una inversión más coordinada en las zonas rurales infraestructuras, servicios, innovación y sostenibilidad.
¿Es la agricultura estratégica en la UE? ¿Cuál es el modelo a seguir tras la experiencia de estos últimos años?
Sin duda alguna, la agricultura es clave para la independencia de Europa en la que estamos trabajando. En contexto cada vez más incierto y complicado a nivel geopolítico, la seguridad alimentaria de Europa es primordial. La preservación de ese modo de vida europeo tan envidiado, que incluye la calidad de nuestra alimentación, fuera requiere que cuidemos nuestra agricultura y las zonas rurales. En ese empeño, la PAC es clave y sus objetivos seguirán siendo una prioridad para la financiación con cargo al próximo presupuesto de la UE 2028-2034.
Con su propuesta de julio de 2025 ahora en discusión con los colegisladores, la Comisión ha querido lograr que la PAC se vuelva:
• Más sencilla y más flexible: un código normativo único, combinado con nuevos pagos simplificados, reducirá la carga para ambos agricultores y administraciones.
• Más justa y específica: la nueva PAC incluirá una distribución más justa de los fondos apoyar mejor la diversidad del sector agrícola.
• También se pretende facilitar sinergias con otras políticas con el fin de lograr un mayor impacto sobre la agricultura y las zonas rurales de la UE.
¿Qué tipo de proyectos destacaría como ejemplo del impacto real de la PAC en Aragón?
Son muy numerosos y tan variados como el paisaje aragonés y sus necesidades de riego. Sería imposible destacarlos todos, así que me limitaré a dar ejemplos en varias áreas importantes.
Uno de los grandes retos en Aragón es la gestión del agua: tenemos importantes proyectos de renovación de riego en la zona desértica de Los Monegros, por ejemplo.
La innovación también es clave para el futuro del campo. La Red ARAX es el centro de referencia para la innovación en la región y conecta a agricultores, cooperativas, centros de investigación y empresas para impulsar el crecimiento de los cultivos extensivos mediante ensayos agrícolas avanzados y transferencias de conocimiento.
Finalmente, si queremos que las zonas rurales tengan futuro es necesario hacer espacio en ellas a las mujeres y facilitarles la vida. Por ello, me gustaría destacar los proyectos de cooperación CONCILIA, de Leader, para mujeres agrícolas. Pueden marcar una diferencia real en muchas comarcas.
Hablar de despoblación está de moda ¿Hasta qué punto estos fondos del Plan de Desarrollo Rural han contribuido a fijar población en el medio rural? ¿En qué podría mejorarse?
Son muchos los factores que influyen en las dinámicas de despoblación, pero tenemos dos indicadores en el PDR que nos permiten ser optimistas. Se ha superado el objetivo fijado: la población beneficiada por la mejora de servicios alcanza las 41 400 personas (109% del objetivo fijado) y para los puestos de trabajo generados por las iniciativas LEADER los 1491 (134% del objetivo inicial establecido).
No hay futuro para el campo si no logramos garantizar entre las nuevas generaciones el derecho y el deseo de tomar el relevo. El reto es inmenso y será necesario seguir trabajando para generar oportunidades para jóvenes, para mujeres y para familias en entornos rurales. La estrategia de relevo generacional en la agricultura presentada por la Comisión Europea en octubre de 2025 va claramente en ese sentido. Queremos duplicar la proporción de jóvenes agricultores en la UE de aquí a 2040 y llegar a un porcentaje de alrededor del 24 %, incluidos los nuevos agricultores. Para ello, vamos a abordar conjuntamente distintos obstáculos a los que se enfrentan los jóvenes: el acceso limitado a la tierra, créditos poco asequibles, ingresos más bajos, la falta de capacidades específicas y la necesidad de promover buenas condiciones de vida en las zonas rurales, apoyando al mismo tiempo el desarrollo local y la participación de los jóvenes y las mujeres.
En un contexto de crecientes exigencias ambientales para hacer frente al cambio climático, algunos sectores agrarios muestran preocupación. ¿Cómo se equilibra sostenibilidad y rentabilidad?
Es una preocupación a la que queremos responder adecuadamente desde Europa. Precisamente la gran prioridad de este mandato es la sosteniblidad competitiva en todos los sectores.
Europa desea seguir liderando la agenda verde a nivel mundial, pero somos conscientes de que sólo lograremos dar cumplimiento a nuestro compromiso si hacemos el camino de la mano de las empresas y los distintos sectores, haciéndoles la vida más sencilla y brindando el apoyo que requieren todas las transformaciones en marcha. Este compromiso de conjugar mejor sostenibilidad y competitividad se extiende también al sector agrícola.
Otra de las reivindicaciones habituales es la carga burocrática a la que se tiene que dar respuesta. ¿Se está trabajando en la simplificación de estos procedimientos?
En esta legislatura, la Comisión se ha embarcado en una tarea de simplificación sin precedentes. El comisario de Agricultura, Christophe Hansen, fue muy claro a este respecto desde el inicio de su mandato: “Quiero que los agricultores pasen menos tiempo rellenando formularios y puedan centrarse en su trabajo”.
Esto explica que dos de los diez paquetes con propuestas de simplificación para la legislación europea que ya ha presentado la Comisión en el año y medio de este mandato, los de marzo y diciembre del 2025, busquen disminuir la carga burocrática de agricultores y operadores del sector agroalimentario. El relativo a la PAC ya se ha adoptado.
Seguiremos trabajando en eliminar trabas hasta alcanzar nuestro objetivo es reducir la carga en un 25%, un 35% para las pymes, a lo largo de estos cinco años de legislatura europea.
La reducción de carga es una tarea en la que han de intervenir muchos actores, incluidos los Estados miembros. Me gustaría resaltar aquí los esfuerzos alcanzados en Aragón para la digitalización de los procedimientos, tanto para diseminar los resultados como para la publicación de las convocatorias y solicitud de ayudas.
¿Cree que los ciudadanos son conscientes de que muchos proyectos en su entorno están financiados por la UE?
En este año en el que celebramos el 40 aniversario de la adhesión de España a la UE, sí me atrevo a decir que existe un sentimiento generalizado que reconoce el beneficio que España deriva de su pertenencia a la UE. Según el último Eurobarómetro estándar de otoño de 2025, al menos el 74% de los españoles cree que España se beneficia de su pertenencia a la Unión Europea, – es una cifra seis puntos superior a la media de los 27 países que componen la UE.
Sin embargo, tal vez en lo concreto no seamos siempre conscientes del impacto real que los distintos proyectos que se han ido financiado con el presupuesto de la UE en nuestro entorno tienen en nuestro día a día. Las políticas de señalización hacen mucho y también las acciones de las distintas autoridades, pero siempre es posible hacer más. Una mayor concienciación permite, además, a potenciales beneficiarios poder plantear propuestas nuevas.
¿Qué papel juegan hoy los distintos agentes de comunicación (tradicionales y actuales) en trasladar el impacto real de la UE en territorios rurales?
La comunicación siempre es tarea pendiente para nosotros y debemos seguir trabajando en ella a través de todos los canales disponibles.
La autoridad de gestión del PDR en Aragón ha hecho un buen trabajo a la hora de dar a conocer los logros del programa y las posibilidades de apoyo que ofrecía a los potenciales beneficiarios a través de road shows y publicaciones. No querría cerrar la entrevista sin destacar la magnífica tarea que realizan los centros Europe Direct en Aragón, tanto el de Zaragoza como el del Maestrazgo en Molinos. Son un actor clave para acercar las políticas de la Unión a la vida del ciudadano.


