Mario Somada, uno de los responsables de la empresa láctea Villa Villera, explica cómo la incorporación progresiva de tecnología está transformando el trabajo diario de una explotación familiar de la Hoya de Huesca. La instalación de un nuevo robot de ordeño, y la automatización del sistema de alimentación de las vacas permiten avanzar hacia un modelo de trabajo más flexible y mejorar el manejo y el bienestar de los animales.
¿Qué supone para una explotación familiar como la vuestra dar este paso hacia una automatización más integral de la granja?
Nosotros llevamos mucho tiempo automatizando el ordeño. El primero lo pusimos en 2011 y ahora hemos instalado otro robot, además de automatizar la alimentación. En granjas de nuestro tamaño, automatizas o es casi imposible seguir siendo competitivo.
El robot de ordeño es muy eficaz. Trabaja todos los días del año con un mantenimiento mínimo y muy pocas averías. Para nosotros ha supuesto rebajar mucho el trabajo y, sobre todo, flexibilizarlo. Antes el ordeño era el núcleo del trabajo: lo primero que había que hacer por la mañana y lo último que terminabas por la tarde. Ahora es una tarea que se hace de forma automática y eso te da mucha tranquilidad.
En la alimentación el cambio es diferente. Ya llevábamos muchos años utilizando máquinas que mezclan toda la comida y ahora hemos dado el paso de automatizar también esa tarea. Todavía nos está algunos problemas técnicos, pero ya lo iremos afinando.
¿Cómo ha cambiado vuestra rutina como ganaderos con estos sistemas?
En una granja pequeña tienes que hacer dos ordeños y, cuando las vacas están dando una producción alta, se queda muy corto. Con el robot tienes un manejo equivalente a tres ordeños y a las vacas les va incluso mejor porque entran las veces que quieren y cuando quieren. Así que, por parte del ganadero, el ordeño es algo de lo que prácticamente ni te acuerdas.
¿Y qué supone este sistema para el bienestar de los animales?
Pues que antes las vacas podían llegar por la mañana con demasiados litros. Después tenías que llevarlas a la sala de ordeño y algunas podían estar hasta hora y media esperando de pie. Si tenemos en cuenta que son animales que cuando no están comiendo o bebiendo pasan gran parte del tiempo tumbadas, estar de pie sin hacer nada les genera más estrés y no les conviene. Con el robot están mucho más tranquilas.
¿Ese bienestar acaba repercutiendo también en la calidad de la leche?
Todo tiene impacto. La raza, la alimentación, el clima… Este verano, por ejemplo, hemos puesto ventiladores y duchas para las vacas de ordeño y lo hemos notado porque el calor también les estresa mucho. Cuando las temperaturas son altas, comen menos, producen menos leche y baja mucho la fertilidad.
Por eso, todo lo que dé tranquilidad es positivo para los animales, y en consecuencia para el producto final. Todo suma.
¿Crees que este tipo de inversiones pueden contribuir a hacer más atractiva la actividad ganadera para las nuevas generaciones?
Deberían. Lo que pasa es que es un sector muy complicado. Las inversiones deben ser rentables por sí mismas. Si además tienes una ayuda, pues bienvenida sea, pero debe poder justificarse.
¿Qué importancia tiene entonces seguir modernizando las explotaciones?
Es fundamental. En una granja de nuestro tamaño, automatizas o es casi imposible. La tecnología permite hacer el trabajo de otra manera, con más flexibilidad y también con un mejor manejo de los animales. Cuando llevas unos años trabajando así, te olvidas de cómo se hacía antes, porque realmente no tiene nada que ver.
Esta pieza informativa se enmarca en el Servicio de Modernización de Explotaciones dentro de la Dirección General de Desarrollo Rural, y se incluye en la intervención 6841.2 que recoge las “Ayudas a inversiones en modernización y/o mejora de explotaciones agrarias”. El presupuesto total de la misma en el periodo 2023-20237 es de 33.000.000 € a través de los fondos FEADER del PEPAC.
El Plan Estratégico de la Política Agraria Común 2023-2027 (PEPAC) representa la mejora de la productividad y de la competitividad del sistema agroalimentario como base de la economía y de la generación de empleo rural, la gestión sostenible de recursos naturales y la acción por el clima y el desarrollo territorial equilibrado.


