Con el objetivo de incrementar la superficie forestal arbolada y restaurar sistemas forestales degradados, esta intervención moviliza 375.000 euros en acciones directas de repoblación. El programa será ejecutado por la Administración forestal de Aragón, y tiene como prioridad actuar en zonas con mayor riesgo de desertificación o degradación del suelo.
A su vez, este plan de acción también se encuentra alineado con los objetivos europeos de neutralidad climática, y se evaluará en función de la superficie forestada o restaurada. Los nuevos bosques no solo capturan carbono, sino que favorecen la infiltración de agua, reducen la erosión y crean hábitats favorables para la fauna silvestre. Se trata de una actuación pequeña en presupuesto, pero con gran impacto ambiental por su capacidad para restaurar ecosistemas.


