¿Conocías la hoja de ruta del Gobierno de Aragón en materia de alimentación? Se trata del Plan de Acción de la Agroalimentación 2025-2028, la referencia para consolidar el sector como uno de los pilares estratégicos de la economía aragonesa. La iniciativa, impulsada desde la Dirección General de Innovación y Promoción alimentaria, abarca toda la cadena de valor “del campo a la mesa”, y sitúa a las personas consumidoras en el centro del sistema productivo, con un enfoque basado en tres ejes clave: seguridad alimentaria, singularidad del producto y sostenibilidad.
El peso del sector es indiscutible: representa el 15% del PIB agrario y agroindustrial y genera 55.000 empleos, siendo la principal fuente de actividad en 23 de las 33 comarcas aragonesas. Pero más allá de su dimensión económica, el plan subraya el papel de la agroalimentación como herramienta de vertebración territorial, fijación de población y preservación del patrimonio cultural gastronómico. Así lo afirma Amparo Cuéllar, directora general del departamento:
“En estos momentos, el 99,9% de la actividad de la Dirección General está vinculada a la gestión del PEPAC (Plan Estratégico de la Política Agraria Común) y a garantizar que las ayudas lleguen al mayor número posible de beneficiarios, cumpliendo todas las exigencias marcadas por Bruselas. Ese es nuestro pilar de trabajo, porque detrás de cada expediente hay una explotación, una empresa, una cooperativa o un proyecto que contribuye a que la agroalimentación siga siendo motor económico en Aragón. Nuestro reto no es solo ejecutar fondos, sino hacerlo de forma eficiente y con impacto real en el sector”.

Entre sus objetivos se encuentra reforzar la cadena de valor de la agroalimentación, impulsar la competitividad empresarial, mejorar el posicionamiento en el mercado, y promover la innovación tecnológica y sostenible. A su vez, el documento plantea acciones específicas para incorporar a jóvenes y mujeres al sector agrario a través de la priorización de su titularidad en las normas reguladoras de ayudas y subvenciones, el fomento del emprendimiento en el sector primario, y el impulso de su participación en las empresas del medio rural.
Otro de los pilares del plan es la internacionalización. Aragón quiere ganar protagonismo como marca de calidad en España y Europa. Un objetivo que se trasladará en forma de campañas de promoción, presencia en ferias estratégicas, acuerdos con grandes superficies y acciones de visibilidad en mercados exteriores. La renovación y proyección pública de la marca “Aragón Alimentos” es clave para este salto cualitativo, en el que ya hemos visto renovada su imagen.
“Era necesario dar un salto en la imagen de marca. ‘Aragón Alimentos Nobles’ funcionó, pero no contaba con un manual de uso ni con un sistema de medición real. Por eso optamos por ‘Aragón, Sabor de verdad’, una campaña basada en el valor diferencial del producto: su sabor. Esto nos ha dado una buena línea de trabajo para que Aragón sea reconocida dentro y fuera por la calidad de sus alimentos”.

Por su parte, la innovación tecnológica también ocupa un espacio central. El plan apuesta por la digitalización, la automatización productiva y el desarrollo de nuevos alimentos de conveniencia con mayor valor añadido. Todo ello en un contexto en el que los hábitos de consumo han cambiado, la competencia se intensifica y la sostenibilidad deja de ser un valor añadido para convertirse en requisito
Junto a la estrategia institucional, el plan incluye un sistema de evaluación mediante indicadores globales de comunicación y notoriedad de marca, que incluirán métricas publicitarias (cobertura, recuerdo de campaña…). Estos permitirán establecer una radiografía y corregir la efectividad del plan en cuestiones como el empleo, internacionalización, sostenibilidad o retorno económico.
“Tenemos algunos de los mejores productos agroalimentarios del país, pero nos falta creérnoslo. Somos pocos, pero no poco: producimos frutas, hortalizas, carne, trufa, vinos, cerveza, panes, aguas… y aun así no siempre lo contamos. Antes de pedir que nos conozcan fuera, tenemos que ser embajadores dentro. La mejor campaña empieza cuando los propios aragoneses valoran y consumen lo que es suyo”.

Con esta hoja de ruta, Aragón aspira no solo a consolidar su peso agroalimentario, sino a convertirse en referente nacional en producción próxima de calidad y turismo gastronómico. Un reto a la altura de la voluntad del territorio.
El Plan de Acción de la Agroalimentación de Aragón puede consultarse al completo en haciendo click aquí.


