David Estany Bernal, cofundador junto a Alberto Climent Manzanera de la clínica Vet Monzón, explica cómo nació un proyecto que hoy se ha consolidado como un referente en el ámbito rural, tanto por su crecimiento como por la calidad de los servicios veterinarios que ofrece. Hoy, gracias al apoyo LEADER por parte del CEDER Zona Oriental de Huesca, la ampliación del centro pronto será una realidad.
La clínica abrió sus puertas en 2014, en un contexto laboral complejo. Como recuerda David Estany Bernal, “realmente surgió porque no encontrábamos trabajo”, tras finalizar la carrera de Veterinaria «y queríamos dar un servicio diferente tanto a la comarca como a poblaciones vecinas». Durante meses buscaron empleo sin éxito y, al mismo tiempo, detectaron una necesidad clara en el territorio: muchos vecinos se desplazaban fuera de Monzón para acceder a servicios veterinarios. “Mucha gente se iba a Lérida o a Barbastro para algunos servicios veterinario”, señala.
Con esta realidad, decidieron emprender en Monzón, aunque no sin dudas. “Dimos el paso un poco con miedo, pensando que igual no habría trabajo para los dos más un auxiliar”, reconoce. Sin embargo, la respuesta fue inmediata: “En el primer mes de actividad ya estábamos demandando coger una persona que nos ayudara”.
Desde entonces, el crecimiento de Vet Veterinarios ha sido constante y más rápido de lo previsto. En la actualidad, la clínica cuenta con una plantilla de doce personas —seis veterinarios y seis auxiliares— y gestiona más de 12.000 historiales clínicos. “Cada veterinario puede llevar unos 1.500 pacientes”, explica David.
Este crecimiento ha puesto de manifiesto una limitación importante: el espacio. Las instalaciones actuales, de 128 metros cuadrados, se han quedado pequeñas. “A veces tanto la mascota como el tutor se sienten incómodos porque es un espacio muy reducido en el que atendemos muchísimos pacientes cada día”. Por ello, el proyecto contempla el traslado a un nuevo centro de más de 300 metros cuadrados.
Para hacer posible esta inversión, el apoyo de los fondos europeos ha sido clave. “Fue todo tan fácil y al final nos echó un cable importante”. En esta nueva etapa, las ayudas han resultado determinantes: “Si no, seguramente el proyecto habría caído”.
Uno de los principales retos del proyecto es la captación de profesionales cualificados en el medio rural. “Es muy complicado encontrar personal que quiera venir a Monzón”. A ello se suma la dificultad de acceso a vivienda. “Cuando el sueldo es igual en Zaragoza o Huesca, no hay incentivo para que vengan”.
A pesar de funcionar como un centro de referencia, Vet Veterinarios mantiene la cercanía como seña de identidad. “Aunque trabajemos casi como un hospital, no queremos perder el trato cercano con el paciente y con el tutor”.
El nuevo centro permitirá trabajar con mayor tranquilidad. “Vamos a poder dar la atención que queremos, con los tiempos que necesitamos, sin tener que correr”.
Tras más de once años de trayectoria, Vet Veterinarios se consolida como un ejemplo de innovación y compromiso con el territorio.



