El bienestar animal se convierte en un eje prioritario dentro de la política agraria en Aragón. El nuevo periodo de la PAC incorpora una operación específica dirigida a la ganadería extensiva, con el objetivo de apoyar un sistema de explotación tradicionalmente más respetuoso con los ritmos naturales del entorno y los animales.
Esta nueva intervención reconoce y refuerza el papel que desempeña la ganadería extensiva en la conservación de ecosistemas, el mantenimiento de la biodiversidad y la fijación de población en zonas rurales. Las ayudas económicas están orientadas a fomentar prácticas que mejoren el confort, la alimentación y la atención veterinaria de los animales.
La medida se alinea con las recomendaciones de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que en su informe de 2022 destacó la necesidad de reducir el estrés en animales de granja para mejorar su salud y la calidad del producto final. En Aragón, esto supone un respaldo clave a miles de ganaderos que ya desarrollan su actividad en condiciones sostenibles y tradicionales.


