Con más de dos décadas de trayectoria en Bruselas, Patricia Cirez Miqueleiz dirige la oficina de Vinces Consulting en la capital comunitaria, y es una de las voces más autorizadas en el análisis de las políticas de la Unión Europea. Exdelegada de CEOE ante la UE y BusinessEurope, Cirez advierte de los cambios que se avecinan en el presupuesto 2028-2034 de la Comisión Europea, con una reducción del 20 % en la PAC y una reorientación hacia las ayudas directas a la renta. Defiende, no obstante, que el nuevo modelo permanece orientado a reforzar las pequeñas explotaciones familiares y apoyar el relevo generacional.
¿Cuáles son las principales líneas del presupuesto del nuevo periodo de la Comisión Europea?
La Comisión Europea ha propuesto lo que ella considera, después de una serie de consultas, que deberían ser las prioridades de gasto de la Unión Europea para el periodo que va a ir de 2028 a 2034. Dentro de esas prioridades de gasto, hay una gran reestructuración de las partidas presupuestarias, incluida la política agrícola común, que deja de ser una partida presupuestaria y se subsume dentro de unos planes nacionales y regionales de asociación.
Ahí la política agrícola común va a ir acompañada de otra serie de políticas muy distintas, y eso hace que se diluya la importancia de esta. En términos presupuestarios, baja alrededor de un 20% de ajuste respecto a lo que tenemos ahora.
¿Qué va a suponer ese ajuste y cómo se gestiona?
Es una de las grandes incógnitas todavía. Lo que plantea la Comisión Europea es que irá en un único plan nacional donde cada Estado miembro decidirá cuáles son las prioridades, pero va a tener que estar acompañado de otros planes, como por ejemplo, de políticas estructurales o de fondos estructurales.
En cuanto al contenido de la PAC, va a estar muy centrado en apoyo a la renta porque la estructura de dos pilares desaparece. Eso significa que todo aquello que tiene que ver con el desarrollo rural, es decir, el segundo pilar de la PAC actual, pasaría a estar dentro de la política de fondos estructurales. Y la política de la PAC 28-34 estaría centrada en el apoyo a la renta. Y eso es una de las cuestiones que se critican dentro del sector.
¿Y qué supone el apoyo a la renta a nivel de detalle?
A nivel de detalle es lo que se está debatiendo ahora. Según la Comisión Europea, todas las modalidades de intervención que hay actualmente se mantienen. Estará el pago directo por hectáreas, las ayudas asociadas, ayudas por condicionantes climatológicos adversos, por compromisos medioambientales de respeto al medioambiente, gestión del agua, gestión eficiente de los recursos.
Todo eso se mantiene. La cuestión es ver en qué cantidad. Y eso es lo que se va a discutir ahora: si está dentro de los planes nacionales, o debe ser objeto de una política, o de una partida sólo para política agrícola común… Luego ya hablaremos del detalle de los pagos directos y cuánto es cada uno de los montantes. Pero no estamos ahí todavía.
En un modelo de agricultura familiar, que es el que defienden en este momento Aragón y otras comunidades autónomas, ¿es beneficioso ese nuevo modelo de financiación de la PAC?
En la propuesta de la Comisión Europea lo que prima también es el modelo de pequeñas explotaciones familiares, porque uno de los retos de los que es consciente es del relevo generacional y el apoyo a los jóvenes agricultores. Por ello a través de la PAC trata de arraigar población en el territorio y tener capacidad de afrontar la despoblación. Entonces ese sí que es el modelo al que se quiere ir, pero en equilibrio con otros.


