«Dar más valor a los productos que genera el ganadero»
Diego, ¿en qué consiste el Grupo Pastores? ¿Cuál es la vinculación que tiene en este proyecto?
Es uno de los dos socios beneficiarios, concretamente el principal socio beneficiario. Se encarga el Grupo Cooperativo Pastores, una cooperativa ligada al territorio, cuya cooperativa matriz es Oviaragón. La forman 600 ganaderos de ovino que desde 1981 se agruparon para intentar comercializar mejor sus corderos y tener una estructura que permitiera mejorar su calidad de vida y una mayor rentabilidad general.
Y de ahí se da el salto a la comercialización de productos, que es el verdadero reto del mundo rural.
El Grupo Cooperativo Pastores trabaja en varias líneas. La línea de producción es Oviaragón, que ofrece servicios a los socios a nivel veterinario, suministros ganaderos y todo lo que necesita el ganadero. Luego está la parte vinculada a la marca Pastores, que es quien se encarga de la transformación y la comercialización, principalmente de la carne de cordero que venden los socios a la cooperativa. El objetivo ha sido desde el inicio la diferenciación.
Puedes trabajar en una línea u otra, pero está claro que la diferenciación es la apuesta que tiene que seguir el sector. Dar más valor a los productos, innovar y adaptarlos a nuevas propuestas de consumo.
¿Por qué este proyecto concreto?
Llevamos muchos años trabajando la línea de la conveniencia, especialmente vinculada a Navidad o a momentos festivos. Cada vez menos gente cocina, y tener un producto que puedas llegar y calentar era una propuesta nuestra desde hace años.
Hace casi 20 años se intentaron lanzar platos precocinados, pero fuimos demasiado pioneros. Hace cinco años surgió la idea de entrar en el sector seco, en el no frío, lo que cambia completamente la logística y el proceso de producción y distribución. Había referencias como los confitados en Francia, como el confit de pato, que permitían conservar el producto sin frío y producirlo en momentos más interesantes para la cooperativa y el consumidor.
¿En qué momento estamos del proyecto?
El proyecto ha terminado tras cuatro años. Se ha trabajado con el socio Turotrans y con la empresa Tierra Mudéjar de Teruel. Se han puesto en el mercado cuatro referencias. Dos son cocinados: los callos de cordero y el chilindrón, listos para calentar directamente. Y dos son confitados: jarretes y churrasco confitados en grasa. Actualmente estos productos están en unos 50 puntos de venta en Aragón, se venden muy bien en lotes y online, y estamos avanzando mucho en la comercialización nacional a través de tiendas gourmet y empresas de lotes especiales.
¿Qué supone para el ganadero afrontar este tipo de proyectos?
Supone que desde la cooperativa buscamos la mayor rentabilidad para ellos y una mayor diferenciación en el mercado.
Tener estos productos en el lineal supone, en primer lugar, comunicación en puntos de venta donde antes no estábamos, ya que el ternasco es un producto tradicionalmente de frío. Ahora el lineal seco es un escaparate publicitario. Y en segundo lugar, dar salida a productos que en momentos puntuales pueden costar más de comercializar e intentar una mayor rentabilidad que repercuta directamente en el ganadero.
¿Cuál es el siguiente reto en esta línea?
Seguramente proponer un nuevo grupo de cooperación que continúe el trabajo. Ha sido un proyecto técnicamente complejo, costó tres años lanzar la gama por los ajustes necesarios en el proceso productivo. El siguiente paso es encontrar productos complementarios: platos más completos que incorporen otros ingredientes como verduras, legumbres o cereales, donde el ternasco de Aragón sea un ingrediente dentro de un plato equilibrado. Platos preparados, equilibrados, más económicos y adaptados a nuevas tendencias como el flexitarianismo.
¿Contempláis la venta online para llegar al consumidor final?
Sí, y además se está vendiendo muy bien. Es uno de los canales principales. Ya vendíamos online carne y quesos, pero todo en frío, lo que encarece mucho la logística.
Esta línea en seco no necesita frío, se puede enviar por correos en un paquete normal, sin costes añadidos, lo que elimina barreras para muchos consumidores.
¿Qué importancia tiene disponer de fondos europeos?
Muchísima. Para cooperativas del sector agrario, que no tenemos grandes presupuestos para innovación, marketing o desarrollo de productos, contar con ayudas de este tipo es imprescindible. Tenemos un departamento de innovación en la cooperativa, tanto en desarrollo de productos como en producción y apoyo a los ganaderos para ser más eficientes y rentables. Esta línea de financiación es clave para nosotros.
El Grupo Pastores ha desarrollado dentro del PEPAC un proyecto de Cooperación para la comercialización de Ternasco en Seco. Diego Franco es el coordinador de dicho proyecto de Cooperación.


